Premios #efa2014 comentario – Llegando a los límites de Europa

Un año más la Academia Europea reserva su encuentro en un fin de semana frío, normalmente el primero pero este año, excepcionalmente, el segundo de Diciembre, en Riga, Letonia, a una altitud en la que el frío es lo más normal en estas épocas del año cuando el sol aparece apenas unas horas al día para dar fe de que seguimos rodando alrededor suyo. Por fortuna el tiempo ha acompañado a las estrellas y a parte de una pequeña lluvia de agua nieve el viernes por la noche, el sábado nos ha permitido pasear por la ciudad con total tranquilidad, y siempre bien tapados, no sufrir del frío severo que nos puede asustar a los que nacimos acariciados por el Mediterráneo.

La ciudad rebosa música y cultura. Por supuesto casetas navideñas, con gorras, sombreros, bufandas y guantes para los más despistados o aquellos que tengan que cambiar el armario de invierno. Este año Riga ha sido Ciudad Cultural Europea. De ahí viene la llegada de la Academia, que suele buscar este motivo para rodar por Europa en su año par, el año en el que se aleja de Berlín. La capital alemana alberga la sede de la Academia, nada que objetar sin Wim Wenders la fundó, y en ella se celebran los premios cada dos año. Y si el 2015 podremos ir a Berlín para conocer a los ganadores de los premios, en el 2016 ya sabemos que será en Breslavia (Wroclaw), ciudad del cine ese año. En el que se preparan grandes actividades y grandes proyecciones que tendrán su guinda con la entrega de los Premios EFA, veremos con que fuerza e importancia esa fecha.

Todos los premios académicos no dejan de ser endogámicos. Se los entregan ellos mismos. Los académicos votan entre los trabajos de los académicos. El deseo de hacer partícipe a aquellos que no forman parte de la academia es el gran reto. Los Oscar lo han conseguido. Los César, los BAFTA, y no hace mucho, los Goya también. Los EFA llevan 27 años y su mayor problema es la implantación territorial. Si Europa sigue siendo un país con fronteras culturales, los Premios EFA (sigo reivindicando el nombre de Premio Europa) tienen un futuro difícil a la hora de ser la puerta de los grandes premios. Su decisión de entregarse en Diciembre hace que muchas películas que ahora estarán peleando por los Goya, César, o BAFTA no están en Riga. En unos pocos días seguramente La isla mínima tendrá una presencia importante en las nominaciones a los Goya, y en cambio la película española que podría tener un eco era La vida es fácil con los ojos cerrados, que ya pasó por su mejor momento hace un año, con los Feroz y los Goya y que ahora, si bien le queda la difícil carrera a los Oscar, ha llegado desfondada a los Premios Europa. Lo mismo vemos con La herida, ya terminado todo su trabajo podría llevarse Marian Álvarez un premio por el que ya empezó a dar las gracias en el Festival de San Sebastián con a Concha de Plata a la Mejor Interpretación… eso si, el Festival de 2013, ya pasaron unos EFA por medio desde entonces.

El tema de las fechas, a la larga, es menor. Hay que poner un inicio y un fin. El problema está en quien vota. Y sobretodo, porqué vota. Si miramos las cinco películas nominadas a mejor cinta del año, la que más nombre ha tenido ha sido la doble versión de Nymphomaniac y porque Lars Von Trier ya se encara de dar carnaza a la prensa para que hablen de él o de su película siempre que tiene un nuevo estreno. Si la película tiene calidad, hablarán de ella, si no es así, buscará la manera de que hablen de él. Antes o después dirán que era durante la promoción o presentación de su película, así que trabajo conseguido. Luego tenemos a una sorprendente cinta polaca, Ida, en blanco y negro, rodada en cuatro tercios, y que está siendo la sorpresa para muchos con la gran cantidad de premios que está consiguiendo, pero su paso por las pantallas españolas fue mínimo. Su estreno, también fue en 2013. Premios tardíos. El mismo éxito consiguió Winter Sleep, un paso testimonial en las carteleras. Y en España, ni Turist ni Leviathan se han estrenado todavía.

Entrando a la ceremonia en sí. Primero los ganadores. Detalles poco compartido el de conocer varios ganadores ya antes de la entrega. Música, Vestuario, Producción… se aseguran la asistencia del ganador, cierto o casi cierto. Pero luego si falla alguna vencedora cantada como la Helen Mirren de The Queen, pocas portadas te llevarás el domingo. Pedro Almodóvar es un encanto cuando gana. Le pasó en Roma, con Hable con ella. Él se llevó cuatro premios, Película, Director y Guión, y el del Público de Dirección y actor para Javier Cámara. No cabia de gozo en sí. Se ofrecía a las cámaras tras la ceremonia para ser fotografiado. Además Pedro es reconocido en toda Europa. Este tipo de premios necesita la EFA con más regularidad. Que venzan según que películas no es malo, pero todavía no son estos unos premios que puedan ayudar a películas pequeñas que no sean conocidas todavía. De momento son las películas y sobretodo los cineastas, los que tienen que premiar a la Academia.

De los premios que no se conocían, la vencedora podemos decir que ha sido, sin lugar a dudas Ida. Además del premio ya conocido como Mejor Fotografía casi ha hecho pleno con Mejor Película, Director, Guión y además ha conseguido el mas que inesperado Premio del Público. Si más no por las características comentadas de la película no la hacían una de las favoritas para conseguir este premio precisamente. El mismo efecto que han hecho los premios en festivales para el resto de los académicos. El director no ha querido ser políticamente correcto y ha agradecido al resto de nominados que esa noche fueran perdedores y también que la democracia puede ser buena, al fin y al cabo, ya que los espectadores acaban siendo sabios al darle el premio a Ida.

La sorpresa en una noche ganadora de Ida ha sido que la Mejor Actriz haya sido Marion Cotillard, seguramente la división de los votos entre las dos Agatas de Ida le ha beneficiado. Pero tampoco ha estado en el escenario para dar un poco de glamour y belleza a la noche. Posiblemente otro año la creación de secundarios puede ser más que beneficioso para todos.

La ceremonia, como siempre, larga, más de dos horas, sin gracia y con momentos que podían eliminarse facilmente. La constante repetición de nominados en cada categoría, cansa. Lo más destacable, la manera de decir la película ganadora. Humillante para los perdedores pero cuanto menos diferente. Por si alguien no lo ha visto o no lo ha escuchado. Cinco representantes de las películas, cada uno con un sobre, sólo uno de ellos indica que es el ganador, el resto en blanco, todos abriendo el sobre y cuatro caras de tristeza y el claro vencedor de la noche, Ida.