Los
premios, ganadores y no ganadores
Muchas cosas sucedieron la pasada noche del sábado 1 al domingo 2 de febrero. Entre otras muchas la entrega de los Premios Goya, con estos han sido 17 los años en que se ha premiado la mejor producción anual del cine español. Como todo está previsto Los lunes al sol fue la gran vencedora de la noche, y dejaría de la mano de la Academia, nuevamente a Pedro Almodóvar alejado de los premios, si no fuera por el habitual Goya que obtiene con mucha frecuencia Alberto Iglesias, este es su sexto Goya.
Los lunes al sol consiguieron cinco premio tan importantes como las nominaciones que tenía, la película para Elías Querejeta y Jaume Roures, y el director para Fernando León de Aranoa, que ha conseguido ser premiado por su dirección en sus tres películas de ficción realizadas. La primera fue familia y obtuvo el preciado premio de Mejor Director Novel, y el año siguiente consiguió el de Mejor Director por Barrio, a pesar de no obtener el de Mejor Película. Este año ha repetido premio, tras cinco años de espera, y en esta ocasión si que le ha acompañado, como suele ser lo habitual, el premio a Mejor Película. Además de estos dos importantes premios, consiguió un triplete en la interpretación masculina, que sólo ¡Ay, Carmela! se acercó a ello, con los dos protagonistas y el masculino de reparto, ya que los de revelación todavía no se habían creado, era 1991. Aquí Javier Bardem como protagonista suma su tercer Goya, segundo como protagonista, por su creación de Santa. Luis Tosar como Mejor Actor de Reparto consigue su primer Goya tras la nominación a Mejor Actor Revelación en el 2000 por Flores de otro mundo, y el Mejor Actor Revelación para José Ángel Egido, actor secundario en muchas películas y series de televisión, además de trabajar en el teatro, y que finalmente consigue un papel importante en la gran pantalla, y le ha valido este importante premio.
Un Goya le ha faltado al equipo de Los lunes al sol para haber conseguido tener una película casi perfecta, el Mejor Guión Original. La película En la ciudad sin límites de Antonio Hernández, a pesar que para muchos era la sorpresa de la noche y podía quedarse sin premios, fue sabiamente reconocida con este premio a Mejor Guión Original, y sobretodo el Goya a Mejor Actriz de Reparto para Geraldine Chaplin. Que sirvió a la par de homenaje, como ya ha sucedido en más ocasiones, y seguramente no será la última.
Si esto tuviera un podio el oro sería para Los lunes al sol y el bronce para En la ciudad sin límites, la plata fue a parar, gracias a los premios técnicos a la película El embrujo de Shanghai, que a pesar de quedarse fuera de la lucha de los premios importantes, el trabajo de la recreación de Barcelona de la posguerra dio tres Goyas a la producción, los de Mejor Dirección Artística, Mejor Diseño de Vestuario, y Mejor Maquillaje y Peluquería, y así se convirtió en la segunda película más premiada de la noche.
Lugares comunes copó sus dos nominaciones, ambas con muchas posibilidades y que se confirmó con el premio a Mejor Guión Adaptado, de esa novela que no se publicó cuando la película ya se había estrenado. Y sobretodo el premio para Mercedes Sampietro como Mejor Actriz Protagonista, que por tercer año consecutivo confirma que la ganadora de la Concha de San Sebastián también se lleva el Goya, además en la misma semana consiguió otros dos premios tan importantes como ese, el Premio CEC y el Premio Sant Jordi, sin lugar a dudas este ha sido el año de Mercedes Sampietro por lo que a premios se refiere, y consiguiendo su primer premio, tras su anterior nominación, y única, en la edición de Barcelona, por Cuando vuelvas a mi lado.
Gracias a la ambición de los productores, y la aceptación de la Academia Lolita consiguió también un Goya, fue el primero de la noche, y a pesar de su veteranía como Mejor Actriz de Reparto en su trabajo en Rencor, único premio para la película. A pesar de haber trabajado anteriormente en el cine se consideró este trabajo como revelación, por lo que no tuvo que pelear con Mercedes.
Por lo que hace a los directores noveles fue para el dúo de Smoking Room, la película que golpeó fuerte en el Festival de Málaga, y que su estreno justo antes del verano tuvo un buen respaldo del público, y ahora para promocionarla un poco más se ha reestrenado para que todos aquellos que no pudieron verla en su momento puedan recuperarla, y más ahora con este prestigioso Goya para Roger Gual y Julio Wallovitz.
A pesar de que la gran ganadora es Los lunes al sol se ha llevado cinco premios, han sido un total de 16 las películas que han obtenido como mínimo un Goya, jamás en la historia de los Goya habían estado tan repartidos, y tampoco habían habído tantas películas nominadas, y esto sólo tiene una razón, la primera fase de votación por especialidades, que más o menos, ha diversificado más las películas respecto seguramente buscando mejor calidad. Y entre ellas nos encontramos la fotografía de José Luis Alcaine por El caballero don Quijote, el montaje y la dirección de producción para La caja 507 y el sonido para El otro lado de la cama, que tenía entre los técnicos al fallecido recientemente Gilles Ortión, que ha consiguido con éste su octavo, y úlitmo Goya, reforzando todavía más su posición de máximo ganador de Goyas, teniendo a sus perseguidores más cercanos con seis. Los efectos especiales fueron para las 800 balas de Álex de la Iglesia, y la canción original sirvió para premiar al talento de Roque Baños con la canción Sevillana para Carlos de la cinta Salomé, ya que parece ser que en su categorái natural de Mejor Música Original tiene el terreno vetado con la presencia de Alberto Iglesias y José Salcedo.
Por lo que hace a las otras películas el documental fue para la sindicalista El efecto Iguazú y la de animación para Dragón Hill, la colina del dragón, y la película extranjera de habla hispana fue para la uruguaya El último tren y la europea para la británica El Pianista de Roman Polanski.
Por supuesto el Goya más discutido, el Goya Honorífic para Manuel Alexandre.
Se dice que el mayor perdedor de la noche es Pedro Almodóvar, pero no es así, ya que la verdadera película fracasada en la noche de los Goya fue historia de un beso, de José Luis Garci, el no académico, que se quedó a cero, en sus categorías técnicas, excepto dos de interpretación, y que sigue su mala racha, a pesar de conseguir copar siempre nominaciones, película tras película.
La Ceremonia
En la presentación de los Premios pocos días antes de la ceremonia, Marisa Paredes dio la gran natocia de que la ceremonia daría inicio a las 22horas, en vez de las 22:30 horas como anunciaba hasta el momento la televisión, e indicaba en las invitaciones enviadas ya en ese momento a las académicos, y los que no son académicos asistentes a la ceremonia. Pero entre que los asistentes se retrasaban en entrar en la sala, y que tve no quería que la ceremonía empezara tan pronto, y por lo tanto acabara todavía más, una vez acabado el programa del tiempo a las 10 de la noche en punto, inicio un seguido de anuncios, durante unos 25 minutos, de manera que tve engañó a la Academia, y dio inicio a la ceremonia a las 22:30 horas, tal y como había deseado desde el principio. Tampoco nos tenemos que sorprender, ya que este es el trato que la televisión pública ofrece a ese cine español con el que está, televisión española con el cine español, pero seguramente para aquellas personas que padezcan de insomnio o vivan en Miami, o New York. Rápida revisión, Versión Española, el primer programa de los últimos años que decide promocionar el cine actual nacional, y el cortometraje, con entrevistas y comentarios, además de la actualidad del cine de casa, comienza a las 11 de la noche, afortunadamente la película ahora ya va sin cortes publicitarios, pero el corto prácticamente nos lo ofrecen a las dos. A pesar de todo esto, el programa consiguió una buena audiencia, así que debieron pensar que, si les gusta el cine español, les daremos más, pues el jueves, hacemos otra película española, pero en esta ocasión por la primera, por eso de aumentar la audiencia, pero con cortes publicitarios, y sin posterior charla con los creadores, así, que la película comienza después de las once de la noche, y acaba de madrugada, eso el viernes tiene un pase, el sábado mucha gente no tiene que madrugar, pero el viernes, la mayoría de los mortales trabajamos a primera hora. Y como colofón están los Premios Goya, que deduzco que se ponen a esta hora ya que si la gente ve de madrugada los Oscar, hará lo mismo con los Goya, desgraciadamente no es lo mismo, y a las dos de la noche, cuando se entrega la Mejor Película, no hay una punta de audiencia, ni el minuto más visto, lo que hay es la punta de los ronquidos, de todos aquellos espectadores que poco atraídos por la ceremonia, han decidido vivir su vida y no la de otros.
Con un poco de suerte esto podría cambiar el próximo año si por un lado la Academia decide no aceptar la, supongo, mala oferta de tve, y Canal+ decide adquirir los derechos de la ceremonia, al igual que tiene los derechos de los Oscar, y en Francia de los Césars, y como hace en Francia, ofrecer la ceremonia a las 20:30 horas, y en dos horas, con uno, o como mucho dos cortes publicitaros, tener lista la entrega. No hace falta más, de manera que a las 23 horas ya están hechas todas las fotos, entrevistas en directo, y se puede emitir la película ganadora del premio el año anterior. De esta manera el próximo año podríamos vivir, quien sabe si en Barcelona con la excusa del Fórum 2004, unos premios de verdad, con pies y cabeza, o mejor dichos cabezas.
El grupo teatral Animalario tenía el nivel muy alto después de la ceremonia del pasado año de Rosa María Sardà, y es que la fuerza de la palabra de la actriz es extremadamente alta, y lo que se realizó fue cambiar completamente el estilo de la Gala. En vez de palabras se realizó un circo, donde Alberto San Juan y Guillermo Toledo eran los maestros de ceremonia, y que nada más comenzar estuvieron a punto de atropella a la Presidenta Marisa Paredes que volvía a su butaca, y ellos bajaban por las escaleras con su motocicleta. Después de esto ellos no se hicieron en ningún momento los protagonistas de la noche, tenían claro que era una entrega de premios y eso era lo importante. No realizaron ni la canción, ni un monólogo, o diálogo hablando de las películas nominadas, ni todos esos habituales de estas ceremonias, y lo que hicieron fue dar más juego a los entregadores de los premios.
La bienvenida de la presidenta dijo todo, al decir que no hablaría de la crisis hable de ella, al pedir que no se siguiera el imperialismo yanki lo que se pedía es que no se favoreciera a estas películas su proyección en las salas, y sobretodo que se permitiera opinar, pensar, y ser creativos, porque vivimos en una democracia, y que cada uno diga lo que quiera, donde quiera, cuando quiera y como quiera. Sólo cuando Marisa Paredes volvió a su butaca pudimos disfrutar de la cara de la actual ministra de cultura Pilar del Castillo, que ya llevaba de serie su sonrisa de odio habitual que la hizo famosa dentro del programa CQC, y que sólo pierde cuando está dentro del guión de tve.
La gala se centró en una crítica a la guerra de USA y España contra Irak, pidiendo que esa guerra no se realice. También hubo demanda de nunca máis a Galicia, y alguna crítica directa al gobierno, por no querer ayudar al cine español. A pesar de todo, y que los medios habían encarado la ceremonia de los Goya como una plataforma para criticar la crisis económica que vive actualmente el cine español, los ganadores decidieron dar su opinión de lo que sucedía en el mundo.
Sin lugar a dudas esto acaba siendo mucho más interesante escuchar opiniones lógicas y razonadas que los habituales agradecimientos a mis padres y a mi madre, productores, miembros de la Academia y demás, que a pesar de estar incluidos también, fueron rápidos, y por compromiso.
Entre los entregadores destacó encontrar a Javer Bardem en el primer premio, y Javier Cámara en los musicales, ya que en los Goya no suele ser habitual que los nominados también entreguen algún Goya. Y tanto estos como el 90% de los que subieron al escenario llevaban en su solapa o incluso en el canalillo de los vestidos escotados de ellas, la pequeña placa de no a al guerra, una placa que se decidió utilizar el lunes anterior a los Goya en una reunión que tuvo lugar junto a la Alianza Antiimperialista, y esas placas se repartieron entre la entrada y el hotel en donde estaban hospedados la mayoría de nominadas.
De las mejores apariciones en el escenario destacan la de Rosa Maria Sardà, que estaba recogiendo todavía los trastos del pasado año, por supuesto el habitual y delgado Santaigo Segura, que cantó el premio a ritmo de ranchera, el Javivi descubridor de películas únicas y detalles desconocidos de Steve McQueen, y la pareja Alaska e Iñaki Perurena, hablando en euskera, porque estamos en un país plural. Entre las bellezas entregaron juntas el premio a Mejor Actriz de Reparto Paz Vega luciendo espalda, para cambiar de lo que enseñó el pasado año, y Natalia Verbeke. Y representando al glamour europeo Jean Moreau, que comentó que además de entregar este premio a la Mejor Película Europea, hará lo mismo el día 22 de Febrero en Francia con el César a la película de la EU, y en Italia en los David di Donatello el 10 de abril, en la misma categoría. Aunque la mejor aparición interpretativa como entregadores la que realizaron Achero Mañas y Eduard Fernández buscando faena en los anuncios por palabras. Y la vuelta por momento de CQC a las pantallas, eso si, calladitos, porque si dicen algo todavía les cortarán algo más. Se agradece la aceptación del mea culpa de Antonia San Juan, por la presentación que realizó el 200 en Barcelona. Las apariciones finales fueron las de Aitana Sánchez-Gijón, que desde que fuese presidente siempre aparece en los Goya, y para acabar la internacional Penélope Cruz, vestida de Channel, muy barroca, y con un Alejandro Amenábar al lado, que por las prisas de horario, prácticamente no pudieron ni decir el nombre de la película ganadora.
Sigue sucediendo año tras año que los sobres cuestan de abrir, y hacen pasar apuros tanto a aquellos que deben leer el ganador como los nominados que están nerviosos por saber si son los ganadores. Este año el que menos problemas ha tenido para ello ha sido Javier Cámara que literalmente lo rompió el sobre, y apenas tardé en dar el nombre del ganador. La solución está en cambiar el sistema. Se puede utilizar el que tienen en los Globos de Oro, que es una hoja doblada en la que está escrito el nombre, lo más simple y fuera problemas.
Ser desleal a este gobierno
Quien se pica ajos come. Si se dice no a la guerra, es no a USA, al país que ha declarado la guerra a Irak, si el gobierno español se siente aludido será porque, a pesar que digan que ellos no quieren la guerra, también estén luchando, y nunca mejor dicho, para entrar en ella, como Franco deseo en Endaya entrar a la Segunda Guerra Mundial de la mano de Hitler, y haciendo que la actual situación política, para muchos, esté convirtiendo al franquismo en bueno, como Gaspar ha hecho a Nuñez bueno. Si ya dice Sancho Panza que no hay nada más sabio que el refranero español, más vale malo conocido, que peor por conocer, y es que con 13 años de gobierno socialista entramos en Europa y en el Euro, y con el gobierno popular estamos a punto de que se decidan a sacarnos del país porque no condenamos la violencia.
El momento en el que si existió una crítica real más que hacía el gobierno, directamente hacia el presidente de España, fue cuando apareció un carnicero que se llama, casualmente José María Aznar, para entregar el premio de Corto de Ficción, y detrás un tío riendo, que dice tengo un defecto físico que no se ve a simple vista, y el tal Aznar dice, ese es el tema, mucha gente no lo pillo, seguramente ni los del gobierno lo llegaron a entender, más que nada porque no han pataleado por eso, pero aquí si que podrían haber quitado la frase en el guión que se ofreció al gobierno 25 días antes de la ceremonia.
La Academia se creó a imagen y semejanza de la Academia de Hollywood. El odio que existe hacia lo que se hace bien en nuestro país es exagerado, y esta Academia se ha hecho muy bien, copiando un estilo que este año cumple 75 años de existencia y es la más grande del mundo, y a pesar del americanismo actual, no ha existido mayor ataque a la Academia Española como el que ha sufrido en los últimos meses, tanto productores como gobiernos la han puesto como objetivo de todas las críticas, la Academia puso sobre la mesa los datos de los problemas económicos que sufre la industria del cine, cuando precisamente la Academia ha sido la única, hasta la ceremonia de los Goya, en no atacar a nadie, y en el tema cinematográfico prácticamente no acusó a nadie.
Para que se hable de la Academia, de los Goya, y por supuesto del cine español, debe suceder algo negativo. Por alguna razón la prensa ha decidido dar bola a todo aquello que llegue de USA, sea bueno o malo, ofreciendo una publicidad gratuita, en cambio de lo nuestro cuando se ha hablado, cuando se comentaba que Garci había comprado votos, cuando las películas son malas, cuando hay enfrentamientos entre productores y directores, siempre cuando hay puntos negativos, y deberíamos cuidar lo que se dice, porque el cine español es parte de nuestra cultura, y si desaparece nuestra cultura, con lo poco que leemos en España, acabaremos como desea nuestro actual presidente del gobierno, convertidos en el estado 51, porque está bien compartir culturas, pero esta mal perder la tuya.
Ahora toca hablar de la guerra, de las reacciones políticas, en plena campaña electoral cualquier excusa es buena para atacar al enemigo, enemigos que deberían buscar un mismo fin por caminos diferentes, conseguir hacer de España el mejor país, pero por lo visto eso no es lo que todos desean. En los días siguientes a la celebración han sido muchas las reacciones. La peor de todas ha sido la de la ministra Pilar del Castillo que fue censurada durante toda la noche, diciendo que en un país democrático no se puede opinar de política, y menos en una entrega de los Premios Goya, desgraciadamente tampoco le gustó que la gente realizara una manifestación en contra de su ley de educación, y menos la reciente contra la guerra en Irak, por lo tanto esa democracia que tanto dice que ha luchado por tenerla, que ya estaba con el anterior gobierno, parece ser más parecida a la dictadura anterior a la transición que a la utópica democracia con libertad de opinión.
Otro que ha dado opiniones ha sido Guillermo Toledo, él ha sido claro, el guión que se entregó a tve y al gobierno se siguió al pie de la letra, y si no les gustaba que hubieran avisado, lo que ellos no podían saber es que los entregadores se animarían más de lo normal, y que los premiados darían a conocer su opinión política. Lo mejor fue escuchar el enfrentamiento entre Guillermo Toledo y la ministra el pasado lunes en La Ventana de la Cadena SER, pero con el problema que la ministra, por eso de ser política no permitía hablar a Guillermo Toledo y él, por eso de conocer de teatro y radio estaba callado para que se entendieran, por lo que pareció un monólogo. Es triste que las personas que representan a nuestro país no nos dejen dar nuestra libre opinión.
Durante la fiesta posterior a los Goya un productor, los únicos que no protestan ante las actuaciones del gobierno, dijo "si os quejabais de crisis a partir de ahora os van a dar por culo", desgraciadamente lo dijo off de record y no se puede decir quien os. Otro productor, Eduardo Campoy que es el presidente de la FAPAE, la federación que aúna y representa a todos los productores audiovisuales, y él ha solicitado que Marisa Paredes dimita de su posición de presidenta de la Academia. Razón que da, no se entiende muy bien pero viene a ser una cosa más o menos así como que no han sabido callarse. Tan negativo ha sido el comentario que ha realizado ese ser, que hasta Crónicas Marcianas, el programa dirigido y presentado por Javier Sardà, no ha aguantado más y se ha puesto su placa de no a la guerra y ha demandado a Marisa Paredes que se mantenga en su plaza. Ella es la máxima responsable de la Academia, por supuesto, pero afortunadamente la Academia no ha realizado nada por lo que se tenga que dimitir.
En España en los últimos años ha sucedido el caso Gescartera, el caso de asesinatos de animales en peligro de extinción, el caso del Prestige, y tantos otros pequeños que no conozco al no dominar la política, y nadie ha dimitido, por lo que esa gente que no ha dimitido no puede solicitar a otra persona que dimita por no haber hecho nada. La solicitud de la dimisión ha venido, desgraciadamente desde el mismo mundo del cine, pero del mundo del cine económico, ese mundo que ha estado llorando en los últimos meses, y que seguramente estaba a punto de llegar a un acuerdo, encubierto, con el gobierno para poder seguir pagando sus mansiones con piscina y servicio, y no apostar por historias verdaderamente interesantes. ¿A cambio de qué?, quizás una ceremonia de los Goya complaciente para el gobierno, precisamente lo que no ha sido. Y es que FAPAE y Academia jamás han mostrado tener una gran relación, la necesaria y no más. Hoy han saltado las chispas.
Ahora puede la Academia liberarse de todo, si lo desea. Puede matar a tve y buscar en Canal+ una posibilidad de mayor publicidad de los Premios Goya, desde sus nominaciones hasta la fecha de entrega, en verano, durante el año, y sobretodo un horario que la gente pueda ver. Los Goya son importantes, lo que hay que conseguir es que la gente los vea en el instante y no dos horas después de acabarse cuando se levante y compre el periódico, si es que en la primera edición ha habido tiempo de incluirlos.
Soy desleal al gobierno, si, no quiero la guerra ni la dictadura y sumisión del que se supone mi gobierno, soy desleal porque quiero dar mi opinión y quiero tener ideas, soy desleal porque quiero pensar, soy desleal porque no quiero que se mienta al español, soy desleal porque quiero que España sea EU, y no US.
Dada toda la polémica suscitada, la Academia ha presentado a la prensa el siguiente comunicado que adjunto de manera íntegra
COMUNICADO DE LA ACADEMIA DE CINE
Madrid, a 4 de Febrero de 2003
La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, tras la avalancha de acontecimientos y declaraciones que se han producido a raíz de la decimoséptima gala de los Goya, quiere aclarar:
1.- Que asume la responsabilidad absoluta del acto del pasado sábado. Que suya fue la decisión de encargar la gala al grupo "Animalario", con el que, en todo momento durante el proceso de gestación del evento, colaboró dándole la máxima libertad de creación, contrastando criterios y aportando comentarios para que el espectáculo nunca perdiera su objetivo final de ser una entrega de premios.
Jamás se planteó, ni por parte del grupo ni por parte de la Academia, que la gala se convirtiera en un acto contra la guerra. En las líneas del guión trazado había -eso sí- ironía, reivindicaciones estrictamente profesionales y alguna referencia a la actualidad, perfectamente tolerable dentro de una sociedad democrática, como es por fortuna la nuestra.
2.- En ningún caso la Academia impedirá que sus miembros, como ciudadanos, se expresen libremente, porque la esencia de nuestro trabajo es la libertad misma.
Es absolutamente cierto que la gala no se diseñó ni este año ni nunca para que sirviera de foro político, pero quisiéramos recordar que en ediciones anteriores, cuando la entrega de premios coincidió con un atentado terrorista, el presidente de la Academia mostró a todo el país las palmas de sus manos pintadas de blanco. Y anteriormente también se pidió la libertad de dos secuestrados. Esos también fueron actos libres, alegatos contra la violencia.
3.- La Academia acepta las críticas que ha generado la gala, pero no puede tolerar que se aproveche lo ocurrido para cuestionar al cine español, la calidad de sus producciones y la profesionalidad de sus artistas.
4.- La Academia quiere agradecer a los trabajadores de T.V.E. su esfuerzo y colaboración. El acuerdo contractual con la Academia radica en la retransmisión de la gala, y así se hizo, y no sería justo que esos trabajadores asumieran una responsabilidad que sólo nos corresponde a nosotros.
5.- La Academia quiere transmitir serenidad y sensatez. Creemos sinceramente que hay que pasar página y seguir trabajando.
Los cargos que desempeñan Marisa Paredes, Antonio Chavarrías y Joaquín Oristrell, así como los restantes miembros de la Junta Directiva, están, como siempre, a disposición de la Academia y sólo de ella.
La Junta Directiva de la
Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España