#972 - Los últimos Goya.

 

 

No se acabarán los Goya porque cobren el IVA retroactivamente a rtve. Se acabarán porque la elección de los presentadores (así en masculino) de los últimos años, está siendo un desastre. No sólo los presentadores, sus guionistas también se están luciendo. Porque no consiguen que la ceremonia acabe antes de cambiar de día (nunca antes de la 1 de la madrugada del día siguiente) y que dure menos de esas tres horas que consideran que debe durar.

Los chanantes han gastado su última bala para demostrar que el suyo no es un humor de memes y whatsapp. Hace años que aparecen en la ceremonia de los Goya (ni Buñuel sabe el porqué) y de una aparición que debería ser de apenas dos minutos acababan alargando la ceremonia al menos 20 minutos más de lo estipulado. Su motivación era la de demostrar que eran capaces de ser los máximos protagonistas de la noche. Y el pasado sábado un gigantón vasco los eclipsó, afortunadamente. Pero se confirmó lo que ya se sabía de anteriores ediciones. Su humor no sirve, no hace gracia para una ceremonia. No tienen sentido del ritmo televisivo y de la fiesta del cine, que se supone que es los Goya.

Para muestra dos botones, de dos personas que sin quererlo consiguieron hacer reír a toda la platea. Dos personas que saben dominar el ritmo televisivo, el humor y quien sabe si podrían presentar la ceremonia algún día, si bien la próxima edición la presentará una mujer, porque de otra manera demostraría que todo el alzamiento feminista que se mostró en la gala (que no en el photocall previo por demanda de quien paga manda) no era más que una postura por moda, y no por creencia, como sucede tantas veces (incluso en algunas mujeres) y que lo único que se consigue es frenar más el avance de la mujer, que piensa que puede estar tranquila y entonces la vuelven a pisotear. Precisamente por decir que el tema de respetar a la mujer se debe demostrar andando y no sólo en los Goya (dicho en otras palabras que sí llevaban a la confusión) fue atacado Arturo Valls, pero su aparición para entregar un Goya hizo reír a los presentes. Seguro que sería capaz de prepara una buena entrada de los Goya. Luego el resto de la ceremonia debe ser entrega de premios y poco más. Canciones, las nominadas, honorífico, discurso de la presidenta (que sea breve y directo), y que sea con Yvonne Blake, nada mejor que verla y oírla recuperada y por supuesto el recuerdo para los que han cerrado su currículum, si puede ser sin sonido ambiente para evitar los odiosos aplausos selectivos.

El otro caso el de David Verdaguer, que sólo 7 días antes había sido el maestro de ceremonia de los Gaudí, que pasaron muy bien y también se llevó premio. En Gaudí por Tierra firme, en los Goya por Estiu 1993 (que no cuesta tanto pronunciar, de verdad, que parece que lo hagan con mala intención). En su agradecimiento el hecho de incluir a los suegros, más risas. Si a veces no se trata tanto de hacer culo, caca, pedo, pis. Simplemente de hacer gracia.

Los premios… que mal huele que todos los premios para Handia se corten cuando se debe personalizar en una mujer con La librería, tanto hablar de la mujer, sólo había dos opciones, la debutante Carla Simón, con quien cumplen con el de dirección novel y dos interpretaciones, pero un nombre internacionalmente reconocido como Coixet, era la oportunidad de volver a premiarla tras la dirección y guión de La vida secreta de las palabras, y el guión de Mi vida sin mí, que ahí debería haber sido el de dirección, además de los documentales Invisibles y Escuchando al juez Garzón. Ahora sin guión da la sensación que han querido premiarla por su condición, peor contra gusto colores, porque es muy raro que no haya conseguido, siendo mejor película, ningún premio de interpretación, y sobretodo, guión. Pero para gustos… Eso sí, demostró que quiere ser muy humilde, tanto que dijo que sería la más humilde. No le falta autoestima.

Muchos ánimos a la Junta de la Academia, que deberá sopesar realmente lo que tiene que hacer con los Goya. No llegan a las portadas de muchos periódicos hasta el lunes, si es que llegan a la portada. Está muy bien conseguir que el domingo aumente la taquilla y los alquileres en línea. Es un buen día para ver las ganadoras. Así que mantener los Goya un sábado es muy buena idea, pero si se puede conseguir adelantarlos un poco en el horario y que acabaran no más tarde de las 11 de la noche ya sería un éxito. Al fin y al cabo la mayoría de espectadores quieren ver el Goya a Mejor Película. Si lo dejamos de madrugada no se quedan los que están de paso. Si lo hacemos en un horario decente, puede quedarse los que lo desean ver y los que aprovechan que hacen los Goya. Y recordemos, rtve es una televisión pública, que pagamos con los impuestos, y que debe mirar para el interés general, por lo que ofrecer un contenido en un horario que no puede verlo la mayoría de personas no es buena idea. No cuida de la ciudadania. Si bien es cierto que seguir las directrices políticas de partidos corruptos condenados, tampoco lo debería ser. Y es.


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