Seguramente la noticia cinematográfica de la semana ha sido el conocer definitivamente cual será el nuevo proyecto de Pedro Almodóvar. Ha sido a través de una entrevista al actor malagueño que se ha conocido el que será el nuevo proyecto de Pedro Almodóvar y que tendrá como protagonista tanto a Antonio Banderas, el primer actor español que consiguió ser reconocido en el Hollywood contemporáneo, y a su lado Penélope Cruz, la primera actriz española en conseguir hacerse con un Oscar. Quizá Banderas consiga por fin su primera nominación al Oscar, que desea, a pesar de que no sea su meta, él buscó y consiguió el reconocimiento a través del éxito de taquilla, el premio del público y ese lo ha conseguido con creces.
Hasta que no se estrene la película no sabremos realmente que es lo que en esta ocasión Almodóvar nos querrá contar, pero se comenta que será una película de terror pero sin sustos. Vamos, que Almodóvar decide pasarse al terror psicológico, o simplemente un thriller, un género que no ha sabido dominar y que si se pone seguro que lo consigue. Como decía antes, puede ser buena oportunidad para Banderas para la nominación al Oscar si le permite un personaje serio, fuerte y sólido, que con el nombre de los dos más el de Penélope puede conseguir muchos votos sólo por eso.
Son pocos los directores y actores capaces de movilizar la prensa mundial cuando dan a conocer un nuevo proyecto. Seguramente ahora sólo Almodóvar y Alejandro Amenábar en España son los únicos. Y es que la noticia comenzó en la prensa rusa, y enseguida el eco se ha dado a conocer por todos los medios del mundo, incluso apareciendo como una noticia urgente de última hora en la revista Variety, que le ha acabado de dar el eco internacional que le pudiera faltar a media mañana.
Con un poco de suerte, si la cultura de este país se preocupara más por los artistas que por el dinero, sgae, o por el prohibir la expansión del conocimiento, Sinde, conseguiremos que más noticias de nuevos rodajes, de cruzar grandes nombres de nuestra cultura, sean portada en la prensa digital, la de papel e incluso la internacional. Pero mientras sigamos mirándonos nuestro ombligo, no podremos conseguir nada.
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