Es curioso como de repente Avatar ha conseguido atrapar a público, crítica y académicos. No se le ha escapado la oportunidad de llenar salas sesión tras sesión, conseguir magníficas críticas de la mayoría de los periodistas especializados y para culminar está viviendo una época de recepción de premios. Lo más divertido es como la gran mayoría de la gente no tenía problemas en poner a parir Avatar antes de verla, entre los años que ha costado hacerla, los millones gastados, los personajes azules y el supuesto uso del 3D para que el propio James Cameron diga que va a cambiar la manera de ver y hacer cine. Ya lo veremos, yo sigo pensando que lo mejor que sabe hacer Cameron es realizar un buen uso de los efectos especiales, sabiendo incluirlos en la historia sin que se noten ni te saquen de la misma, luego ya está el tema de si la historia te gusta más o menos.
Los niveles de noticia de Avatar ha conseguido que en China la hayan censurado, pero solo en la versión clásica del 2D. Dicen que se hace porque dejaba de lado las películas nacionales y temen una reacción de los espectadores hacia no se muy bien qué. Quizá el gobierno chino estaba pensando en destrozar alguno de sus bosques y ahora temen que los habitantes de su país se levanten contra ellos, y ya se sabe, que por desgracia todavía, en muchos países orientales el tema de la libertad de opinión no está muy bien vista. Aunque en realidad creo que, como sucede en España, las entradas en 3D son más caras que las del cine ‘clásico’ y si prohiben la versión 2D, el dinero que se van a llevar exhibidores, y de paso el gobierno con los impuestos, será mucho mayor. ¿Malpensado? seguro, pero no me importa.
Cambiando de bloque, me molesta, no os engañaré, que los espectadores hablen antes de ver la película poniéndola mal, y que inmediatamente después de verla, y encontrándose entre locos aficionados al cine de aventuras que la han disfrutado y se han contagiado de su amor por ella, digan que es fantástica y no sólo eso, la repitan una y otra vez. Pero no pasa nada, mejor que la gente ame el cine a que lo deteste. Lo que no acabo de comprender es como la prensa sigue dejándose vender, enredar o decidle como queráis, para que fuera de su trabajo digan que no vale la pena y luego la vendan tan y tan bien como algo tremendo y espectacular. Me gustaría saber que ganan esta gente para hablar así de la película. Prefiero no saberlo, a menos que pueda vivirlo en mis carnes.
Para terminar de hablar de Avatar, toca hablar de los premios. Los primeros no fueron a parar a esta cinta. Por algo extraño, cuando no estaba en la lista de las películas nominadas y ganadoras de esos primeros premios, seguramente influenciados por los resultados de recaudación que se están dando a conocer a diario, habrán pensando que no pueden dejar de lado la película que más dinero gana, que si lo gana será porque es buena. Aunque realmente no sea así.
De repente ganó los Globos de Oro y se ha convertido en la favorita en los BAFTA. A ver que pasará el 2 de febrero con las nominaciones a los Oscar.
|