Antes era la base de su trabajo pero ahora parece que va a ir todo mucho más cuidado. Menos dinero para subvencionar a películas españolas. Antes el guión, la preproducción, la pro y la post además de la exhibición estaban ayudados con unas u otras subvenciones, que acababan por conseguir que la mayor parte de los gastos económicos de las películas españolas, se estrenara o no, fuera pagada por los españoles, convirtiéndose de esta manera en productores sin derecho a beneficio (si es que alguna lo consigue).
Está bien pensar que el cine español puede autofinanciarse, el caso más claro es que finalmente hacemos cine de masas como es el estreno de esta semana Spanish Movie. Esta semana se estrena y todavía no tengo claro como lo acogerán los espectadores, pero creo que cuanto menos el primer fin de semana van a estar las salas llenas y dependerá del boca oreja que consigan acabar el año cubriendo gastos y ser una película rentable por si misma, o convertirse en un fracaso más.
Por este motivo pienso que no es necesario en tantas ocasiones las subvenciones públicas para realizar cine. Deberíamos pensar en encontrar la manera de realizar películas que nos den réditos económicos con los que posteriormente realizar esas películas que se consideran tienen más calidad que las que dan dinero. Pero un buen productor no es sólo ese que sube a recoger Goyas o EFAs, es el que consigue vivir del dinero que genera su trabajo y hacer que mucha más gente viva con ello. No a través del dinero público, que primero debería dedicarse al bienestar de los habitantes del país que toque. No deberían faltar viviendas, alimentos ni sanidad. Pero no estamos en un mundo utópico.
Dicho todo esto, no tiene sentido que de repente todo el dinero con el que se realizaba el cine en España desaparezca sin mayor motivo que una extraña y mal gestionada crisis. Precisamente cuando el pueblo pide pan y circo (y ya tenemos el fútbol para parte de los amantes del circo) lo que debemos darle es el cine que necesita, acomodado a las necesidades y que les anime a seguir nuestro cine. La solución para hacer crecer el cine español, como siempre, sigue estando en la prohibición del doblaje de las películas no rodadas en castellano, y me refiero a TODAS.
|