No voy a negar que no dejan de ser unos extraños para mí, me refiero a los Premios Lux que otorga el Parlmaneto Europeo, ahora ya hace tres años, eligiendo supuestamente la mejor película europea del año. Este ha año la afortunada ha sido la francesa Welcome que llegará a las salas españolas en febrero del 2010. No tiene mucho sentido que la película llegue a las salas después de conseguir el premio, pero tampoco tendría sentido que premiaran a una película que haya gustado a los espectadores europeos, dado que el premio consiste en pagar una copia con subtítulos en cada uno de los idiomas de la unión, donde imagino que no está el catalán, pero la Generalitat no se preocupara por ello, al contrario,seguro que pagaría por doblar la película, destrozándola en lugar de desear su subtitulado en catalán (y ahora hablo son conocer en realidad todos los idiomas en los que se subtitulará la película).
Soy consciente que hablar de política puede sacar completamente de quicio. No quiero que mi quicial baile loco por una corriente de aire, de manera que voy a intentar comprender la creación y la utilidad de estos premios, porque siendo políticos, su capacidad para poder ayudar al cine europeo sería realizando otra cosa, legislando leyes.
Me parece fantástico que los políticos se sientan obligados a mirar cine europeo, aunque sean sólo tres películas al año y que seguramente no sea en la mejor de las condiciones posibles, no creo que todos las vean en una sala de cine, en pantalla grande y a oscuras. Pero tampoco vamos a pedirles que dejen de realizar su trabajo, si realmente lo necesitan, para ver una película que deberán premiar, sin saber muy bien si son capaces de comprender todo el trabajo que conlleva realizar una película, y más en Europa.
Las tres películas finalistas son seleccionadas por un grupo selecto de cineastas europeos, que supuestamente han visto muchas de las películas estrenadas este año en la Unión, y deciden que éstas son las tres cintas de mayor calidad. Aunque dudo que si las películas no han salido (en su mayoría) de sus propios países, puedan conocerse bien en el resto y para todos los miembros que seleccionan las finalistas. Porque si lo que el Parlamente Europeo lo que desea realmente es promocionar el cine de nuestra Unión, lo mejor sería otorgar mejores ayudas para estrenos masivos y subtitulados a las películas en todo el continente, e impidiendo, a base de grandes aranceles, la incursión del cine foráneo, por supuesto, impidiendo que éste se estrenara doblado. Eso ya he dicho que lo haga el Gobierno Español, pero me doy por vencido, la ‘rara’ Ministra actual y su mano derecha, guárdenme de recordar su nombre, seguro que prefieren subvencionar el cine de USA, excusándose en que ellos sí que llevan gente a las salas y no como el cine español, que no se merece ayudas. Pero ese será otro tema, quizá la próxima semana.
Por suerte existen grandes cines, y los Verdi ofrecerán los días 1, 2 y 3 de Diciembre de 2009, las tres películas nominadas, y de manera gratuita, amantes del cine de casa, aprovechad este primer regalo de la Navidad.
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