Esta semana como supongo que miles de personas en todo el mundo, he ido a ver la nueva secuela de Harry Potter que me ha defraudado mucho más que el resto. No soy seguidor de los libros porque el primero no me gustó, y con la cantidad de novelas que deseo descubrir no es plan de leer forzado algo que no gusta. Hay que disfrutar de todo lo que se hace. Aunque admito mi culpa de seguir la serie Potter de la que sólo me ha gustado la que todo el mundo se carga, la de Cuarón, dicen que la más oscura y la que muestra peor lo que es la novela, no se, no las he leído. En cualquier caso aquella me gustó, el resto no, y esta última, el misterio del príncipe, me parece una serie de aventuras de adolescentes con hormonas disney-controladas.
Cubierta la dosis Harry Potter, que fácil le sale la publicidad a Warner, pero yo digo que no la veáis si no sois muy fans, de lo que quería hablar es de Robert Rodríguez, el director mexicano que descubrió Tarantino para el resto del mundo. Parecía que se debía convertir en un gran director de cine de acción con un punto de casquería, al estilo que le gusta ver películas a Tarantino pero que cada vez hace menos, y en cambio me estoy encontrando con un director que cada día más sus películas predominantes son cintas para todos los públicos, de simple entretenimiento, si, con acción, pero en un estilo y nivel si se me permite, muy inferior al que se le presumía.
Todo esto viene dado que he visto el trailer de Shorts, la nueva cinta de Rodríguez, que por supuesto anuncian como la nueva película del director de Spy Kids, que la primera fue una muy buena comedia de acción para toda la familia, como seguramente también lo será esta Shorts. Pero aunque no toque anunciarse así, mucha gente habrá olvidado que se trata del mismo director que vendió muchas palomitas con Desperado (antes El Mariachi), Abierto hasta el amanecer o Sin City por poner unos ejemplos. Sus próximos proyectos son Machete, esa película surgida del trailer del Grindhouse que realizó con Tarantino y la tercera parte de Sin City, tras haber cedido la segunda se le reclama.
No se si el propio Robert Rodríguez tiene claro como se ve su carrera desde fuera y si es lo que busca o es loq ue le ofrece su representante. Cada uno es libre de hacer lo que quiera, y bien es cierto que todos sus productos tienen una calidad en la dirección que no se puede negar. Pero al igual que me parece que Michael Winterbottom con su constante disonancia me parece un gran acierto para el director, a mi lo de Robert Rodríguez, me parece que es una cosa demasiado extraña y que pueda tener su riesgo.. pero boh, que dicen los italianos. Si es feliz y sigue trabajando bien adelante. Aunque me da miedo ver Shorts.
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