No es exactamente esto, pero bien podría serlo. Pero me pareció curioso leer que George Clooney, no el actor, el cineasta en mayúsculas, y quien sabe si el nuevo hombre que despertará el Star System de antaño, decidió crear un cine en L’Aquila. Aunque no es bien bien así, pero la idea es esa.
Por partes, que es poco lo que hoy quiero comentar pero no quiero equivocarme. Me parece fantástico que los cineastas de Hollywod vuelvan a Europa a mostrar el cine como si fuera algo nuevo, algo increíble y desconocido. Hoy se debe presentar, y más en L’Aquila, como un escape de la vida, dura y completamente mal creada por parte nuestra. Así el cine, presentado por sus estrellas y en Italia, le da un toque romántico especial. Cinema Paradiso. George Clooney tiene la imagen del galán deseado por todas, pero también del hombre que desearíamos ser todos (y si, hablo por mí mismo). Eso es lo romántico, encontrarnos con Clooney en Italia, llevándose a los aplausos de los mortales mientras que los políticos, sin nada, lo único que consigue son los silbidos y las piedras de alborotadores de serie que da igual de que se hable, siempre estarán ahí para destrozar lo que haga falta.
También puede verse como un punto de supremacía, de mirar por encima del hombro al resto del mundo. Ese es el riego, dependerá de quién lo mire y como lo mire, pero si somos un poco románticos, como lo soy yo, veremos esos felices años 20, surgidos entre guerras y terminando con la gran crisis del 29. Así imagino que nuestros felices 20 con suerte lleguen a mitad de los 10 y en lugar de ser un periodo entre guerras será entre crisis. El cine debe ser un espacio de gran evasión y si, deberemos conseguir que resurjan estrellas que sean eso, estrellas y no carne para venderse en la gran pantalla y en Asia como rostros de colonia o bebidas alcohólicas.
Clooney da la imagen de esa estrella de cine californiana que hubo durante un tiempo. Aunque también ha pasado por el rostro anuncio, ahora parece ha conseguido convertirse en lo que es y se respetado y reconocido como tal, un hombre de cine capaz de hacer de todo, actuar, dirigir, escribir o producir.
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