Una año más llega el Festival de cine más internacional y californiano. El Festival de Cannes da la bienvenida al buen tiempo, el paso de la primavera hacia el verano. Donde además de descubrir nuevos cineastas de todo el mundo y mostrar películas que raramente luego podrán verse por todos lados, también sirve de plataforma de presentación mundial de las grandes producciones estadounidenses para el caluroso verano que ya llega.
Año tras año estas cintas para todos los públicos han ido copando más espacios. Normalmente eran secciones paralelas y ya era suficiente para inundar el Palacio, las playas y las calles con sus espectáculos. Pero esta semana han sorprendido y han dado un paso más. Up, la nueva película de la factoría Pixar ha sido elegida como la cinta encargada en dar el pistoletazo de salida del Festival. No sólo eso, también indicar que se trata de una película en el retomado formato del 3D. Eso ha obligado que todos los asistentes, indistintamente de su procedencia, prensa o estrella, a ponerse las gafas de 3D. Es todavía el problema de este formato, pero que a pesar de todo y que ya ha mejorado mucho su calidad, no ha sido problema para ser disfrutada en Cannes.
Cuando Pixar estrenó Los Increíbles ya marcó una clara diferencia entre lo que era el cine de animación infantil y una historia normal, pero que en lugar de estar contada con acción real estaba contada a través de la animación. Aquella era una película para adultos, y se acabó por desmentir ese mito de dibujos para niños. Ahora, sin haber visto todavía la película seguro que se confirma todavía más esto.
La animación ha dado un paso más para ser aceptada por el espectador como un formato más de visión de cualquier historia. Dejemos los prejuicios de lado y disfrutemos de las historias.
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