No estuve completamente volcado en la ceremonia de los Goya, la tengo grabada (aunque me faltan los cinco minutos finales, que tampoco fueron nada del otro mundo) y la acabé de ver, como merece cualquier entrega de premios española, en pijama y con más ganas de meterme en la cama que otra cosa.
Sigo sin entender que una televisión pública que sigue emitiendo la ceremonia de los Premios Goya más por su supuesto interés nacional, más que por la audiencia (que ahora desconozco y no tengo ningún interés en buscar, y no se me malinterprete). Si realmente se ha querido hacer un cambio en la dirección y el formato de trabajar en la televisión pública española, habría que revisar estas políticas de despedir grandes profesionales por veteranos y contratar ‘bailaores’ que hacen de payasos. Pero también pensar que es realmente una falta de cuidar a los españoles. No es lógico que se esté pidiendo a todo el mundo, con la excusa de la crisis, que todos aceptemos sueldos basuras y que trabajemos el doble, pero en cambio, cuando el estado debe ofrecernos momentos de ocio, para que la realidad sea mucho más divertida, no nos la ofrece en un buen estado, nos hace trasnochar y además nos trata de estúpidos (es la economía).
Esto último tiene lugar a que nada más comenzar la ceremonia ya el discursote Carmen Machi fue cortado y muy mal editado por parte de trabajadores de tve, también considerados funcionarios públicos, que lo único que hicieron en mi persona fue que mal pensara. Quizá algún chiste contra el gobierno, quizá un grito inadecuado desde el público (aunque luego se escuchó un muy falso guapo que no cortaron). Sea como fuere, la intención de ofrecer la ceremonia en diferida es para hacerla más ágil y rápida. Pero nuevamente, y si no me equivoco es el tercer año consecutivo que se realiza de esta manera, no han conseguido adelantar su finalización más allá de la una de la madrugada, y atención, más una hora más tarde del final real de la ceremonia. Cuando supuestamente y repetidamente dice que sólo es media hora de diferido. No se lo creen ellos, ni yo ni nadie.
Me sabe mal que las cosas malas se vean tanto. Además para que sirven las ediciones si cuando en la entrega del último Goya el triunvirato presidencial (que triste que salgan ellos a entregar el premio, pero eso es otro tema) no saben ni quien tiene que hablar en cada momento, y además se pisan y se dicen susurros que escuchan todos. Por qué motivo estos no fueron editados para que no quedara tan mal y tan feo escucharlo. Cuantas preguntas sin respuesta.
De la misma manera de la película que se ofreció justo después de la ceremonia. El milagro de P. Tinto. Dirigida pro Javier Fesser, su ópera prima. Y lo siento. No es mucha casualidad que sea del director de la película ganadora de la noche. Seguramente si, pero, quien soy yo para pensar que se avisó a tve antes de quien vencería en los Goya. Quitando que ya no son horas de ver una película que termina a las 3 de la mañana pero no quiero embarrarme más.
Cuiden a los Goya.
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