Hace ya algunas semanas una buena amiga me pasó el enlace de un reportaje de El Periódico sobre los títulos de las películas y el nuevo costumbre de dejar de traducir los títulos. En el mismo se decía que se había decidido no volver a cambiar más los títulos, traduciendo literalmente los mismo si hiciera falta. Primero hay que pensar que El Periódico está dentro del Grupo Zeta que tiene en sus manos la distribuidora On Pictures, en la que se basaron para realizar su 'estudio' de mercado y en el que sólo se incuyó una breve referencia final con Paramount.
Es cierto que cada vez más es habitual que los títulos de las películas no se modifiquen por una simple razón. Los espectadores conocen de la película mucho antes, cuando su estreno en USA es noticia y por lo tanto las informaciones utilizan su título original o como mucho se realiza una traducción literal del mismo. Al igual que sucede en los Festivales de cine. En muchas ocasiones ni la película tiene distribuidor en España por lo que no es posible saber con que título se estrenará la película en nuestras pantallas.
Ahora tenemos en las salas películas como Revolutionary Road, Slumdog Millionaire, tiene que llegar en breve Gran Torino, Valkiria que gracias a los premios no han necesitado de cambios en sus títulos y tienen media promoción para su estreno realizada. Luego hay casos extraños como el de Milk, siguiendo con títulos actuales, que alargan el nombre de la película a un poco interesante Mi nombre es Harvey Milk. Por último los que optan por la traducción literal, El curioso caso de Benjamin Button.
El arte de descubrir los títulos originales de las películas, su significado en nuestra lengua y el título que finalmente la distribuidora ha decidido otorgarle es entretenido. En castellano además tenemos el divertido juego de ver como se titulan las películas en España frente al que tienen en América, que incluso en algunas ocasiones también varían entre los diversos países del cono sur. Algo que en efecto, va desapareciendo paulatinamente pero que de vez en cuando todavía nos encontramos con juegos de título que realmente son divertidos y muestran como se intenta vender una película a un público y a una cultura concreta frente a la idea original que pudiera haber tenido esa producción.
Todo esto que comento es sobre títulos de USA. Caso a parte merecen las películas del resto de nacionalidades. Lo más habitual es mirar por que festival ha pasado esa cinta, que título en inglés ha elegido y partir de ese título, que puede no ser literal del original, realizar el resto de traducciones. Un caso muy cercano es el de la última película de Laurent Cantet, titulada en España como La Clase, que en Francia tiene el nombre de Entre los muros. Nada que ver, aunque el título español no desentone, pero ese nombre viene precisamente porque se ha utilizado el título internacional en inglés en lugar de traducir el título original en francés, a pesar de que ya existiera una película en España con el mismo título.
Es interesante que se comienza a realizar un debate real sobre como titular a las películas en España. Se ha pasado por lugares muy extraños, y que recientes aficionados al cine sean incapaces de saber de que clásico están buscando información en inglés cuando intentan traducir el título en castellano al inglés, de por ejemplo, Con la muerte en los talones. Seguramente encontrarán alguna cosa, pero no relacionada con la película de genio inglés, uno de los directores clásicos más maltratados en cuanto a las traducciones de títulos en castellano de sus clásicos. De haberlo sabido seguro que más de uno se lo hubiera pensado... o no.
Ya veremos que sucede cuando termine la temporada de estrenos de los Oscar, películas que se han hecho un hueco a través de los premios para ser reconocidas ya internacionalmente con su nombre. Volverán los distribuidoras a buscar títulos con gancho, metiendo el 'por pelotas' el 'como puedas' o el 'movie' en cualquier comedia que aparezca en su catálogo. O por fin dejarán de darle vueltas a su cabeza para simplemente mantener título y cartel tal y como realizaron sus creadores.
Sólo el tiempo nos lo dirá. |