#1303 - Premio a la producción.

El Premio Nacional de Cinematografía es uno de los pocos premios de cine que tienen una compensación económica. Seguramente no es el más conocido para el público no especializado, pero en cambio para los cineastas es un premio muy importante por esa ayuda económica que le acompaña.

Los Goya, los premios en Festivales, se dice que venden entradas, es posible, pero hay muchas veces que los premios académicos no llegan con la película en salas, o que cuando hay un premio en un festival, no es el momento esperado para estrenar la película, y muchas veces ese impulso que debe esperarse del premio para ver la película, no existe. Hacer reposar la voluntad de ver películas premiadas en festivales no es la mejor opción para el público que iría a ver esa película igualmente. Lo. Mismo con los premios académicos. Ya existe un público fiel que ha visto o verá la película de manera ritual. En cambio la venta de entradas del público no esperado es la que efectos de impulso podrían conseguirse, pero entonces, la película debe estar disponible cuando llegan las nominaciones y los premios.

Si todas esas entradas no se venden, los premios no sirven más que para engordar las cifras de premios conseguidos. Como ese cortometraje que consiguió aparecer en el libro Guinnes, como el más premiado de la historia, a base de ir a muchos festivales, junto a su calidad, consiguió acumular premios y más premios. Pero no hay tantos espectadores como hubiera gustado.

El Premio Nacional no tendrá tanto bombo, y si que desde hace años se entrega en el marco del Festival de San Sebastián para que tenga una imagen más solemne. Si bien puede acabar perdiéndose entre el día a día del Festival, cuanto menos, es un espacio cinematográfico, a la vez que puede crear un mínimo de atención de la prensa internacional.

Este año la productora María Zamora es la muestra de la voluntad del Ministerio, y los miembros del jurado, cineasta, de la voluntad que se siga produciendo cine alternativo, el cine que gusta en los festivales, que gana premios, pero que cuesta más, a pesar de los premios, que consiga el soporte del público, y de ahí qué, teniendo la oportunidad de ofrecer una coproducción a través del premio, se anime a que siga adelante la producción de este cine que se aplaude por tantos escenarios. Algún día también el público español será capaz de llenar salas y convertirlas en películas con mucha audiencia en sala.