#1131 - Media hora y listos.

 

 

La pandemia del siglo XXI (porque esperemos que sea la única) ha causado cambios en las ceremonias de entregas de diversos premios. Las medallas CEC se han entregado esta semana, pero no han podido realizar una ceremonia tradicional. La elección ha sido la de grabar a los presentadores presentando todas las categorías y e inmediatamente dando a conocer la persona premiada en esa categoría. Sin agradecimientos, sin esperas para subir al escenario. Inmediatamente al siguiente premio. Las únicas excepciones fueron los premios especiales, que siendo conocidos previamente por elección de la CEC, pudieron ser presentados por algunos de sus miembros y agradecidos por los galardonados.

Con este experimento podemos confirmar que lo que alarga una ceremonia de entrega de premios no son los ganadores de las diferentes nominaciones y sus agradecimiento. Se trata de las actuaciones, los chistes (aquí también intentaron aparecer) y los premios adicionales, los de honor o complementarios, que permiten a los galardonados llegar al escenario con una amplia lista de agradecimientos que nadie intenta evitar, ni con música, ni bajada de micros ni cualquier otra situación más o menos inaceptable socialmente.

Incluso apareció un in memoria en la media hora de la entrega de las medallas. Incluso al ser grabado, se pudo cortar algún momento de error, como cuando alguien lee la ganadora equivocada de alguna categoría, y ha pasado en las mejores familias. Así que una ceremonia virtual y en diferido, no es la peor de las opciones. Luego la lista de galardonados van agradecimiento el premio vía redes sociales, y cada uno decido de quien quiere leer ver o escuchar el agradecimiento.

Nada que reprochar a quien diga que ver media hora de lectura de categorías y vencedores es tedioso. Cierto. Pero es lo mas básico de la entrega de premios. El otro extremo es lo que hacen las grandes academias, sean los Goya, los Oscar, los EFA, que quieren convertir la ceremonia de entrega en un espectáculo televisivo, y entre actuación musical o circense, aparecen algunos cineastas para premiarse mutuamente. Que no lo olvidemos nunca, son unos premios que se entregan entre ellos mismos. El equilibrio es casi imposible, si incluso los Forqué, que hasta esta última edición tenían una cantidad ínfima de premios y se iban a más de dos horas por las actuaciones musicales, en unos premios académicos con un par de docenas de categorías, conseguir rapidez y entretenimiento, es imposible.

Los que echen en falta a Billy Crystal, seguramente porque no veían toda la ceremonia entera, y el monólogo inicial, normalmente fantástico, venía seguido de 3 o 4 horas de entrega de premios. Los resúmenes de esos eventos no nos han permitido comparar correctamente esas ceremonias. Veremos ahora cómo evolucionan los premios que quedan por entregarse en las próximas semanas. Los Globos de Oro y los Feroz los tenemos en un suspiro.