#1097 - Faena pendiente.

 

 

El pasado viernes se acabaron de abrir la mayoría de salas. Algunas ya había comenzado días antes más que por el negocio, que si no se venden palomitas siempre será deficitario, que por el deseo de volver a ofrecer a las personas una ventana a una felicidad diferente, la de duración limitada y donde casi siempre ganan los buenos, y se consigue una solución a todos los problemas en la última secuencia. Algo qué, sabiendo que la realidad supera la ficción, nos da la tranquilidad de saber que seguiremos en pie.

Para que nadie se quedara con las ganas, más de una docena de títulos se estrenaron en las salas de cine el pasado viernes. Por lo que se podría imaginar una gran carrera para conseguir ocupar la primera plaza de la taquilla. Y finalmente los dos primeros puestos fueron para títulos pendientes para mucha gente antes de comenzar la pandemia. En primer lugar la animación Onward, seguida por la cinta de acción The Gentlemen, estrenadas una y dos semanas, respectivamente, antes del cierre por ley, de las salas de cine. En tercer lugar ya encontramos la Personal Assistant con Dakota Johnson, de nuevo en un rol de personaje encargado a satisfacer deseos.

Lo que nos queda claro es que el formato cinematográfico no morirá. Si con dos películas que están disponibles para ver en casa, y una de ellas este viernes pasa a estar incluida en la tarifa de su plataforma, la mayoría de gente ha decidido poder disfrutarlas en la gran pantalla por si eran sus últimos instantes en la misma, demuestra que realmente el deseo de ver el cine en el cine, es superior al del consumo masivo y compulsivo que puede llegar a tener el de las plataformas.

Esto nos lleva a pensar que los estrenos en linea paralelos pueden ser útiles pero no obligatorios. No es lo mismo el estrenos de estas dos producciones que han liderado los primeros días de la apertura de los cines. Son dos títulos con grandes presupuestos, grandes ocupaciones de salas y sobretodo, gran publicidad, que seguro que algo queda. En cambio títulos pequeños, con pocas salas, en pocas ciudad, y su única promoción es la de los medios especializados, no tendrán nunca ese efecto llamada, más que para la gente que realmente desea ver esa película. El consumidor potencial, que ya hará el esfuerzo, si le es posible, de ir a verla.

Ante la pregunta si se deben estrenar las películas tanto en salas como en plataformas, me decanto por un si, con el matiz de que cada título pueda elegir su funcionamiento. Películas que están en todas las ciudades, puede que esperen un tiempo en aparecer en plataformas, pero las películas europeas, pequeñas, independientes, que a penas aparecen en salas de Madrid, Barcelona o València, dejando el resto del país sin la opción de verla, si deberían valorar el estreno simultáneo o muy próximo. Porque al final, si llegan a la gran pantalla, acaba siendo en ciclos especiales, sesiones únicas, que también complican su visionado.

Nos tocará ir adaptando las necesidades. Sobretodo es importante que desaparezcan las ventanas, y que las plataformas de alquiler de estrenos ajusten sus precios. No es lo mismo ver una novedad que también podemos ir a ver en el cine, que una película que sólo pueda verse a través de alquileres o incluida en el catálogo de plataformas de pago único. Nos toca ir evolucionando. Veremos como se acoplan las partes. Pero para las películas algún cambio tendrá que haber. Para las series se ha producido de manera natura. Televisión y plataformas se retroalimentan, se necesitan y casi sin darse cuenta todas tienen su plataforma o plataformas amigas. El cine deberá hacer lo mismo.