#1091 - Juventud a la espera.

 

 

Hace ya unas semanas que el Premio de la juventud de la Academia del Cien Europeo. Con esta iniciativa, la EFA busca motivar el consumo de cine, en el cine, del público más joven, que ha ido apartando la asistencia a las salas por otras actividades. Muchas de ellas también del mundo audiovisual, pero de diferente consumo. La pandemia actual ha llevado a que esta edición haya tenido que realizarse a través de plataformas digitales y abandonar las habituales, y festivas, salas de proyección.

La película ganadora ha sido la coproducción, básicamente italiana, Mi hermano persigue dinosaurios de Stefano Cipani adaptando la novela de Giacomo Mazzariol. La cinta se estrenó en septiembre en Italia, vuelta de vacaciones de verano, una comedia fresca y emotiva. Pero que en España no tiene fecha, mucho menos ahora, de estreno. Precisamente España es la coproductora de la película.

Lo más curioso de todo es que estamos hablando de que vivimos una pandemia que nos va a hacer cambiar la vida, y a pesar de que los elementos de comunicación de la juventud parece que se han adaptado rápidamente para toda la sociedad (lo que confirma que había más socialización entre los jóvenes de lo que muchos adultos piensan), hay todavía dinosaurios que desean intentar mantener su espacio y no evolucionar.

Un día los dinosaurios se convirtieron en fósiles. Ahora se estudian como grandes animales que no sobrevivieron, a un meteorito, a que terminaron con las existencias de alimentación o cualquier otro motivo que pueda ser el real. Lo cierto es que ya no están presentes en el planeta. La exhibición y la distribución cinematográfica debe evolucionar.

Queremos seguir disfrutando del cine en el cine. Por eso es cine. Igual que de las series en casa. Pero eso no evita que se puedan ver series en las grandes salas de cine y el cine en las grandes pantallas domésticas. Por lo que hay que seguir evolucionando.

Uno de los elementos que debería considerar la EFA en estos premios, como el EFA Universitario, como los cortometrajes, por no hablar ya de los los EFA, per sé, debería ser que o bien en la época de nominaciones, o bien una vez conocida la cinta ganadora, estuviera disponible en las plataformas europeas. Estos días ya ha habido muestras de exhibiciones puntuales de 2 o 3 días de alguna película, a modo de preestreno, premiere, visionado especial… será un problem el hecho de elegir el nombre.

Si tras el día de conocer la ganadora del Young EFA Award, podemos acceder a nuestra plataforma de confianza y por un módico precio podemos ver si nos agrada tanto la película como a la juventud europea, o no, animará a muchas personas a verla. De otra manera habrá que ver cuando se estrena, recordad que era la ganadora, buscar un momento en nuestro calendario y además, que no compita con otras tantas películas que se estrenan semanalmente y puede que por algún motivo, nos acaben motivando más.

Una muestra de que hace falta evolucionar ha sido el Festival D’A. Que a falta de poder realizarse en salas ha aprovechado la plataforma filmin (como hacen ahora mismo el Docs Barcelona y en breve el Festival de Cine Alemán de Madrid). Las películas más vistas nunca hubieran podido tener ese número de espectadores en sala. Ha tenido más espectadores, y eso solo contando reproducciones, que nunca. Porque seguramente la mayoría de reproducciones habrán sido compartidas en un mismo hogar. Además el D’A mantuvo toda la programación de inicio a fin exceptuando unas pocas películas. El boca oreja hizo su trabajo.

Por supuesto que no podrá ser lo mismo cuando volvamos a tener libertad de movimiento. Pero la combinación será más que necesaria. Hay público. Además del apartado geográfico. El D’A como será el Docs Barcelona y el Festival de Cine Alemán de Madrid, estarán disponibles para todo el país y no sólo para estas ciudades. El público potencial aumenta.