#1077 - En ocho minutos, listo.

 

 

No ha hecho falta hablar de la ceremonia. La doble victoria de Parásitos ha dejado las críticas habituales a la ceremonia en nada. Porque al final se demuestra que si la lista de premios se sale de lo esperado, el formato acaba quedando en segundo plano. El echo de que la misma película gane dos veces el premio a mejor película, internacional y película estrenada en USA. Porque la única diferencia entre una categoría y otra es si se ha estrenado sólo fuera de las fronteras USA o también dentro de las fronteras USA. Por lo que una película global, como es el caso, puede ser premiada en ambas categorías sin problema.

No es la primera película no USA que ha ganado el Oscar. Pero no es lo mismo que sea una película inglesa, que al final para el público masivo la diferencia es mínima, son las mismas caras y el mismo idioma, que encontrarse con una película coreana. Por lo lejana de lo que Hollywood siempre nos ha ofrecido. Y guste o no, parte del éxito de abrirse la Academia es de Netflix.

Mucha gente dice que la publicidad agresiva de Netflix con Historia de un matrimonio y El irlandés han ayudado a que no gane ninguna de ellas, pero tenían la opción de la británica 1917, así que no es excusa. Pero si que la apertura de la cantidad de miembros de la Academia, mucha gente de todo el mundo, que tiene una mentalidad diferente. Mucha gente a la que no le va que un estudio consiga o no el Oscar para tener trabajo, y votan según sus gustos con total libertad. La manera de estrenar en todo el mundo de Netflix ha acabado por convertir cualquier película en candidata a los Oscar y ser apreciada por cualquier persona en el planeta.

Precisamente Netflix, como empresa productora de películas, como pueda ser Universal, Disney, Paramount o cualquier otra, no hace más o menos que en su momento pudiera hacer Weinsten. Ya entonces decían que sus campañas eran muy violentas, agresivas, pero se veía normal. El miedo de Netflix es su capacidad de poder llegar al mundo. En esta ocasión todavía le ha podido el miedo a tener un productor y distribuidor a nivel mundial. Seguramente el próximo año habrán realizado tantas producciones en todo el mundo, q ue mucha gente que vota, estará contratada por Netflix para una serie una película, y para futuros proyectos que dependerán de los resultados de los Oscar. Y sin quererlo, ya serán una productora más, como cualquier otra, en Hollywood. Pero será la primera de una Academia global. Porque guste o no, los Oscar ahora ya si, se han hecho globales. No son los premios de California, ni de USA. Ahora ya son los premios cinematográficos de todo el mundo. Y querer evitarlo será retrasar una realidad.

La ceremonia al final ha sido como siempre. Con o sin presentador único. Mucho artisteo entre premio y premio. Luego la Academia ha ofrecido un video de los agradecimiento de todos los premios que no llegan a 8 minutos. Por lo que el problema, como siempre digo, no son los agradecimientos. Es todo lo que hay entre ellos.

Ahora toca descubrir el cine coreano. Y si se quiere empezar por Bong Joon Ho, con The Host que pasó por Sitges, tenemos una película de ciencia ficción con mucho humor negro, con Snowpiercer (Rompenieves) una fantástica película de ciencia ficción donde mete en un tren todas las realidades del mundo y la, digamos curiosa, Okja que a pesar película de Netflix, consiguió que pudiera verse en el Festival de Cannes. Ahora ya no podría. Mucha gente descubrirá que el cine coreano es mucho más extenso de lo que hubiera podido pensar a priori.

En cuanto a los Oscar. En esas miradas al futuro que a veces quedan aquí escritas. Igual que ahora la entrega de los mismos está en manos de Disney a través de su cadena abc, seguro que en unos años pasará a ser emitida a todo el mundo por una plataforma mundial. Lo lógico es que fuera Disney+. Pero a la hora de sacar el talonario le ha sacado un gran competidor.