#1066 - Una única Lux en Europa.

 

 

Esta semana se ha dado a conocer la película ganadora del Premio Lux. Donde el título ganado ha sido la cinta Dios es mujer y se llama Petrunya, de Macedonia, que podrá verse en España a finales de enero de 2020, si no hay cambios. En el camino ha quedado El Reino de Rodrigo Sorogoyen, seguramente la muestra tan clara del constante robo del dinero público, los impuestos de los ciudadanos, por parte de los políticos. La corrupción es algo tan habitual e instaurado, que les ha acabado por dar vergüenza al conjunto del Parlamento Europeo de acabar dándole el premio tras llevarla hasta la triada final. Incluso en una mesa con las tres direcciones, se ha catalogado la corrupción como algo con lo que aprender a convivir... y tras una pausa viendo que no tenía mucho sentido, se ha corregido por un es algo contra lo que la Unión Europea debe luchar. Vamos, que la corrupción también está en el llamado corazón de Europa y no parece que vaya a desaparecer nunca.

El Premio Lux no es premio europeo más reconocido. Pero debe tomar fuerza y es una de sus intenciones. El primer paso, el más básico, conseguir que todas las cintas europeas, o cuanto menos las finalistas a los Lux, consigan estar en todas las lenguas europeas, que son muchas y piensan que eso puede ser complicado. Hoy en día, donde las películas pequeñas que no tienen recorrido en la gran pantalla, tienen una salida en las plataformas. Seguro que todas las lenguas tienen una fundación, asociación o estado con alguna institución que cuida esa lengua y seguro que tienen la capacidad de crear la traducción para el subtitulado de las películas finalistas. Luego, su distribución, pues es tan fácil como usar las múltiples plataformas que existen hoy en día.

Las leyes en todo el mundo se crean por las necesidad y por la realidad. Muchas de ellas son completamente abusivas, como las que imponen impuestos a empresas que de repente han conseguido grandes beneficios por su trabajo yla captación del público. Pues de la misma manera se puede obligar, ayudando así al cumplimiento del porcentaje de producciones europeas en las plataformas, a que todas las películas finalistas a los Lux sean ofrecidas con todos los subtíutlos en todas las plataformas que operen en Europa. De esta manera, cualquier persona con cualquier plataforma, tendrá acceso a estas películas. Así que será fácil para cualquier amante al cine poder ver estas películas.

Más sentido tendría que todos los europeos puedan ver todas las películas si se quiere dar más fuerza a este premio y ofrecer un premio del público, imitando a los EFA, y ampliar el número de categorías. Son políticos y pueden modificar las legislaciones a su antojo. Así que no pierdan la ocasión de que los Lux se conviertan en la antesala de los EFA, y que sean unos premios de los europeos, no de sus representantes, quien sabe sin corruptos. Si además si consigue que sean película de visionado libre, porque para algo deben servir nuestros impuestos, la implicación seguro que aumenta.

Hay un año hasta la próxima edición. Esperemos que en las próximas semanas pueda ofrecerse información sobre como crecerán los Lux y como los profesionales de la comunicación podemos apoyar para hacerlos grandes y que se nos unan los políticos en la divertida y compleja tarea de acercar el cine europeo a, si, los europeos.