#1063 - Con el paso de los años.

 

 

Decidir hacer combinaciones es uno de los retos de los creadores. Los Festivales de cine se han convertido en especialistas en la combinación o la especialización. Los grandes festivales, los de Clase A no pueden ser todos. Los abiertos a cualquier tema´tica, género, sin limitar la creación. Por ello hay algunos que admiten películas creadas para plataformas digitales y otras no, y algunas admiten series y algunas cortometrajes. Cada festival tal y como lo gestionen sus direcciones.

Luego están los festivales y muestras de cine más específicos. Que son la mayoría. Dedicados a una temática muy concreta. El cine judío, el del medio ambiente, el cine francófono o el cine francés, que no es lo mismo pero se parecen. Y esta semana se inicia la novena edición de una muestra de cine vinculada al mundo del vino y el cava. Tiene lugar en el Penedès y en el Priorat, dos zonas plenamente vinícolas. Lo más especial es que las bodegas se convierten en el espacio donde ver las películas. Una buena colección bien amplia. Una sección de cortometrajes, cintas para los Premios Honoríficos, Assumpta Serna y Ventura Pons, y la sección más importante, el Gran Reserva, donde se pueden ver seis cintas. Algunas ya estrenadas como las gallegas O que arde y Trinta lumes. Y los próximos estrenos que han triunfado en Festivales A, La hija del ladrón con la Concha de Greta Fernández, Ña verdad de Hirokazu Koreeda que pasó por Venecia o lo nuevo de Eric Toledano y Olivier Nakache que pasó por Cannes, Especiales, ganadora del premio del público en Donosti.

Otro festival que se inicia esta semana es el de Sevilla. No dejaremos de recordar el éxito del mismo de cambiar de una especialidad, la del cine deportivo, a la de un territorio sin especialidad de género, el cine europeo. Con ello han conseguido centralizar todo el cine del año en el sur del continente. Un cine que raramente consigue viajar más allá de sus fronteras antes de ese tiempo. Un cine que se lo toma con calma, porque pocas distribuidoras están dispuestas a arriesgar con estas cintas si no hay detrás un refuerzo a través de festivales y premios.

La mayoría de cintas de Sevilla están a punto de ser nominadas a los EFA. Precisamente uno de sus éxitos en estos 16 años, ha sido conseguir que las nominaciones de los EFA se presenten en su festival. Un gran evento europeo que lleva a la Academia hasta la capital de Andalucía. Una excusa para disfrutar del sol en pleno noviembre para una Academia con sede en Alemania. Algo que llevó a convertirla en sede de la entrega de premios en su ciudad. En esa alternancia que tiene con Berlín fija, donde este año sabremos quien se corona como mejor cinta europea.

Estamos atentos a como evoluciona el cine, como se ve el cine, con que se comparta, y donde. El Festival de Sevilla debería llegar a ser un festival de cine que se verá en todo el continente, y no de cine estrenado en casa y no visto en el resto. Sería un gran momento para ver que Europa va unida en lo cultural. Pero ese sueño de estrenos simultáneos, mientras cada obligo sólo se mire a si mismo, es simplemente improbable. Pero con las grandes plataformas, al final o se acaban haciendo estrenos mundiales en salas, y se perderán películas de gran pantalla en pantallas domésticas. Tiempo al tiempo.