#1041 - Una docena de buenas películas (y alguna más).

 

 

Una docena de años contemplan el proyecto novedoso, en su despertar, de Filmin. No era algo nuevo en el mundo. Pero si en como se gestó y llegó a su puesta en marcha en España. La plataforma creada por la mayoría de sellos independientes de producción y distribución en España, consiguió enseguida crearse algo tan difícil como necesario, un imagen de respeto y calidad. Como ha podido tener la marca Verdi e incluso tuvo los Renoir en sus mejores años. Es algo que no es fácil de conseguir, y que a veces se tarda años en consolidar, y sobretodo, que sea reconocido por no usuarios. Por ello, que en tan poco tiempo Filmin consiguiera ese éxito, que es el del reconocimiento, no hacía más que asegurar que en algo más de tiempo, también tendría el respaldo del público.

Al final es el premio del público el que permite seguir adelante, sea con la compra de entradas, discos, libros o en este caso, suscripciones fieles y constantes. Pero que además se le añada el Premio Ángel Fernández-Santos en su historia, es un elemento de alegría para todos aquellos que aman el buen cine y sobretodo, aquella gente que comparte gustos y placeres y ayuda a hacer llegar el cine a cualquier pantalla posible. El Premio que se otorga en la Mostra de Cine Iberoamericano de Lleida, es un gran espacio, otro reducto pequeño y superviviente a través de los años, que ofrece un cine concreto, determinado, de calidad, con la intención de hacer crecer el interés por este arte, hacer descubiertas y no dejar de creer que estos eventos acaban por conseguir crear afición. Y una vez conseguida en la gran pantalla, a veces en lugares como Lleida, acceder hoy en día al resto de películas, es tan fácil como una conexión a internet y una suscripción a Filmin, donde el cine que puede verse es de igual estilo y calidad que el que podemos ver año tras año en la Mostra.

Hace pocos días Filmin llegaba a los 4 trienios de vida. Ha lanzado una campaña de publicidad interesante. El éxito económico de Filmin no ha llegado hasta que Netflix apareció en el mercado español. Cuando la prensa le realizó publicidad e inconscientemente, los acababan nombrando, explicando su vida, su contenido, su historia… o simplemente que existían. Si alguien todavía no los conocía los descubrieron. Los que después de ver el catálogo no encontraban lo que querían ver, rascaron, y ahí la genial campaña, más allá de Netflix, y por debajo aparece Filmin. El cine europeo, el más independiente, el nacional… Oportunidad de alquilar sólo una película (las de estreno y las de catálogo), o poder suscribirse a un catálogo (sin estrenos, como el de Netflix) muy amplio. Con la publicidad de la prensa por otras plataformas, Filmin comenzó a ganarse el pan.

Ahora su calidad, su facilidad de uso y su buen hacer, ha conseguido consolidar su público. Un público que es fiel mientras no les cambien el camino sin avisar. Si siguen ofreciendo el mismo estilo, contenido y cuidado, por las películas y por la gente que las ve. Ese todo es lo que hace que Filmin tenga el premio del público, que es poder sobrevivir económicamente, y ahora también el premio de compañeros cineastas.

Muchas felicidades. Nos vemos en todas las pantallas.