#1033 - Normativa académica.

 

 

Querido o no, las academias de cine española y europea ofrecieron el mismo día una nota de prensa informando de modificaciones en las normativas para la presentación de las películas para competir en los Goya y los EFA. Son pequeños cambios pero pueden ir indicando un inicio de movimiento. Porque como decíamos hace nada, hay que ir andando hacia el presente.

Los cambios para los Goya son anecdóticos, abrir dos ventanas de inscripción de las películas, lo que facilita la gestión administrativa, porque como los estudiantes, seguramente los productores también entregaban las películas para participar en los Goya, en el último momento. Y también la reducción de festivales en los que los cortometrajes documentales deberán presentarse para poder optar a su candidatura a los Goya.

Es en los EFA donde en nos encontramos una intención mayor de regular las películas que puedan optar a las nominaciones. Un elemento muy positivo, si bien todavía insuficiente, la necesidad de haberse estrenado en un mínimo de tres países europeos antes del 31 de mayo, fecha límite en cada edición de los EFA (muy distante de la entrega de los premios en diciembre, cierto, pero esto cambiará en otro momento, no hay duda alguna).

Es cierto que parece fácil que una película inglesa pueda estrenarse fácilmente en tres países del continente, como una francesa, gracias a la coproducciones y el idioma, llegue a Bélgica, Luxemburgo y Suiza sin mucho miramiento. Pero el cine italiano ya no nos llegaría a nosotros, primos hermanos en tanto. Pues más complicado pueden tenerlo en el cine húngaro, polaco, esloveno… Si bien el cine español es de los que menos se le ve el peli en los últimos años de nominaciones. El peso de Almodóvar hace esperar que cambie la situación el próximo mes de noviembre cuando conozcamos las nominaciones.

El estreno en tres países es una de las condiciones, que puede verse evitada si la película consigue un premio en un festival, o es seleccionada para su sección competitiva, o así se entiende del hecho que se le pida una atención especial. Que no puede ser más que eso, si no se indica que debe estar en el palmarés. Estas modificaciones intentan evitar que cada país pueda imponer cuanto menos una de sus películas que el resto del continente no conoce, como sucede hasta el momento, y que acaba ocupando un espacio que pierde otra cinta que podría conseguir mayor repercusión.

Uno de los problemas de los EFA, mientras no aumente su necesidad de que las película sena estrenadas en más del 80% de países de Europa, sea en pantalla o por plataformas, es la falta de vinculación del público, y que parece una segunda ronda de los premios de los festivales. Condición que se crece cuando las películas que han sido premiadas este año en Venecia, Donosti, Berlin y serán en Cannes, pueden comenzar ya su campaña hacia los EFA. Mientras que el resto deberá esperar todavía unas semanas en saber si acaba de estar entre la lista final de pre seleccionadas.

Los Goya han conseguido su fuerza por hacer al público parte de la noche de los premios. Por conseguir que conocieran las películas nominadas, saber quien son los rostros más populares del lugar. Al final un país tiene sus fronteras y el cine sigue sufriendo de autarquía. Al revés de Europa, entre la Unión y los que no están, las fronteras que nos imponemos para limitar comunicaciones, y el idioma, que por suerte cada día es menos problema, hace falta conseguir que los espectadores sientan esa vinculación con el cine europeo. Que lo vean en parte suyo. Al final también lo pagamos. Y entonces los EFA tendrán fuerza, y sus nominaciones llevarán público a las salas, porque al final, no nos engañemos, eso es algo que nos importa mucho.