#1029 - Los pequeños festivales.

 

 

Festivales, muestras, semanas, ciclos… las nomenclaturas pueden ser diferentes, pero al final su función es la misma, acercar una serie de productos audiovisuales que raramente conseguirían conseguir un espacio en el mercado comercial. La producción cinematográfica mundial es tan amplia, que ni siquiera en las antiguas salas de arte y ensayo tienen espacio o deseo de mostrar.

Normalmente el motivo de no poder ver todo el cine es porque hay tanto, que no es posible su consumo absoluto. De ahí que los pequeños festivales temático sigan vivos e incluso cada día puedan tener más fuerza e importancia. Actualmente por ejemplo en Barcelona están en marcha dos bien distintos. Uno es el OhLaLà!, Festival de Cine Francófono, que nos presenta las novedades, básicamente francesas, pero también belgas y canadienses. Cierto es que las películas de hexágono llegan con mucha facilidad a nuestras pantallas. Pero a pesar de tenerlo todo bien organizado a veces tardan, y estés es un buen momento para recuperar títulos que ya han tenido buenas críticas. Este sería un festival de avance de muchas de las películas, que si se estrenarán, y alguna otra que acabará en las plataformas, con suerte. Hace unos años, igual no llegaban ni al video club.

El otro festival que está en marcha estos días en Barcelona es el Brain Film Fest. El Festival que organiza la Fundación Maragall, dedicada a la búsqueda para una cura del Alzheimer. Sus películas tratan diferentes vertientes vinculadas con el cerebro. En esta ocasión su programación está basada en cortometrajes. Que si bien ya están consiguiendo su espacio en las redes, en las salas les cuesta ser visualizados estos trabajos.

Las grandes plataformas todavía no añaden en gran cantidad los cortometrajes. Es cierto que algunas los tienen, y como el caso de filmin, desde sus inicios los han cuidado y han animado a sus creadores a utilizar su plataforma para que sean vistos. Netflix también los cuida… especialmente si son de producción propia. Y hay plataformas como Sofy que están dedicadas exclusivamente a estas producciones de menos de 30 minutos.

Al final lo que hace especial a estos festivales, muestras, ciclos o semanas, es la selección especializada. El trabajo, duro y muchas veces poco valorado, de los comités de selección, que obliga a visionar muchas cintas que todas tienen ni un mínimo de calidad para disfrutarlas y tener el gran dilema de cual entra o se queda fuera de la selección. Por ello los festivales al final acabarán teniendo, al igual que hace filmin con su Atlántida, en festivales físicos y digitales, donde por un precio bajo se tiene acceso a un buen número de películas seleccionadas y que después costará volver a ver. Ese trabajo tan complejo que muchos tenemos cuando entramos en una plataforma, será la más valorada, la selección que te invita que ver. Que en parte es lo que a día de hoy convierte a Netflix en una de las plataformas de más éxito. Y por lo que parece, durará.