#1024 - No apretaron el botón rojo.

 

 

Es cierto que si los Goya, pintor, son unos premios de cine, tiene lógica que la fuerza artística la ponga la música. Aceptable el popurrí de las canciones nominadas en su categoría. Pero que a parte dels discurso de Jesús Vidal, de lo que más se hable sea de la actuación de Rosalía, el cine tiene un problema.

Billy Cristal fue el autentico mago de las ceremonias de los Oscar, y básicamente lo conseguía con 10 minutos de película y un monólogo. Es cierto que ello requiere mucho, trabajo. Las apariciones del propio Crystal en las películas nominadas no es tarea fácil. Hace falta un proceso artístico amplio y rápido. Pero si se trabaja bien, tendrá su resultado positivo, como es el caso. También se puede ver, con el mismo nombre, que vivir sólo de éxitos del pasado no es posible. Tener éxito solo de la herencia vivida, y de los malos resultados previos, no es aceptable.

Parte de que nadie haya cargado contra Silvia y Andreu es porque los gañanes del pasado año, y Rovira previamente, no se salieron con la suya. Vamos, que ni se salieron con la suya ni se acercaron a mínimos decentes. Pero desde el minuto siguiente fueron capaces, los gañanes, no Rovira, aceptar la derrota professional. No habían gustado al público al que se dirigieron. No es su púbico, aceptaron que su humor no gustaba, y han seguido adelante. Eso no quiere decir que no puedan hacer nada, pero deberán hacerlo para aquellos que les guste. Lo que más les honra es reconocer en la propia previa, que lo hicieron mal.

La previa que hicieron a los Goya de lo más correcto. Jugando con un mundo paralelo que tan de moda está entre las esferas políticas, y haciendo partícipes a unos cuantos miembros del cine español. Faltaría más. Las apariciones de la pareja correctas, mostrando su reparto habitual, por eso los contrataron, con un Groucho Marx que podría haber quedado sustituido por un Ozores, por ejemplo, más nostrado, al igual que apareció un Fernando Fernán Gómez.

A destacar la desastrosa aparición de Berto y Broncano, los amigos del jefe, como nos recordó Silvia. Otro de los casos que sirvieron para alargar al gala innecesariamente. Porque los agradecimientos deben hacerse. Es su noche. Y hay quien no lo está pero debería diagnosticarse, porque la manera de hablar, de expresarse y dejar claros los conceptos, igualdad, visibilidad y diversidad, no han sido tan globales y escuchados en ninguna otra ocasión. En cambio hay directoras que se las supone muy 'apañadas' y acaban balbuceando. Al final, todo es cuestión de diagnostico, como también comentaron desde el escenario.

Campeones mejor película, y El Reino y globales. Está muy bien esta combinación, arriesgada y curiosa, pero consigue dejar en la historia a ambas cintas sin que ninguna pueda pasar en el olvido de la historia del cine español.