#1007 - Proyectos a fuego lento.

 

 

El cine es un arte lento. Un arte que tiene unos tiempos amplios y que para que el resultado final sea bueno, agradable, de calidad, que guste al público, no permite una creación exprés. Si bien puede haber excepciones siempre. Pero si escribir un buen guión ya lleva sus meses de trabajo, y rodar una escena de apenas unos minutos puede durar días u horas, completar todo el proceso, con la intención de ofrecer un producto artístico de calidad, hay que tomárselo con calma.

En muchas ocasiones este tempo calmado puede ser una baza en la promoción de la película, un elemento más con el que captar la atención de la prensa generalista, y que posteriormente ésta, distribuya esa información e inoculen el gusano de la curiosidad al potencial espectador. Así la película Boyhood consiguió aparecer en tantos medios que de otra manera no hubiera aparecido, o la reciente Concha de Oro, Entre dos aguas, que también se ha fraguado en proceso tranquilo, sin prisas y que busca la realidad de sus protagonistas para conseguir llegar al espectador de la manera más veraz posible.

Un día alguien deberá hacer un pensamiento real de dónde quiere que esté el cine español en los festivales internacionales. Si hay un deseo real de que a través de la Academia se trabaje para ver que cintas estarían capacitadas para viajar en los grandes festivales, más allá de ser un Almodóvar o un Amenábar, que puede vender sólo por el apellido, y unir esfuerzos para un bien común. Algo que no es muy habitual por estos lares, pero podría ser la única opción de conseguir que el cine español tuviera un mínimo de intención real de ser autosuficiente y pudiera pensar en dejar de pelearse por las ayudas públicas que luego acaban condicionando en exceso todo el proceso artístico. Porque en otro escaparate tan importante como son los premios EFA, de la Academia de Cine Europeo, la presencia del cine español también es residual. Veremos las nominaciones de este año, que conoceremos en Sevilla el próximo mes de noviembre.

Veremos cual es la respuesta del público cuando Entre dos aguas llegue al cine. Será el 30 de noviembre. El efecto Concha de Oro no será tan fuerte como hubiera sido un estreno ahora mismo, pero apuestan por conseguir también la atracción de las múltiples nominaciones que irán apareciendo a lo largo del último mes del año, espera aparecer entre los Forqué, los Feroz y por supuesto, los Goya, que siempre han sido unos premios que han seguido la estela de Donosti, aunque sea sólo en las nominaciones, que es una gran ayuda para películas que les queda todavía recorrido en salas.

PEn una época que todo son prisas y aparecen series, documentales y películas de hechos reales a las 24 horas de haber sucedido. Poder disfrutar todavía de proyectos pausados, tranquilos y buscando algo más que llenar las salas es de agradecer.


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